El oficialismo empieza a mover sus piezas y Valle Viejo aparece como uno de los primeros tableros rumbo a 2027

Aunque todavía resta poco más de un año para las elecciones primarias y más de un año para los comicios generales de 2027, en el oficialismo catamarqueño comienzan a observarse movimientos que son leídos como parte de la estrategia política con vistas a la próxima renovación de autoridades nacionales, provinciales y municipales.
Las proyecciones electorales, los sondeos de opinión y el trabajo permanente de consultores empiezan a influir en las decisiones del peronismo provincial, que busca llegar al próximo proceso electoral con una oferta competitiva y con dirigentes que logren recuperar el vínculo con la ciudadanía. En ese contexto, dentro del oficialismo existe la convicción de que será necesario un recambio de nombres en algunos distritos y una fuerte renovación de perfiles para afrontar un escenario político cada vez más exigente.
Uno de los casos que comienza a llamar la atención es el de Valle Viejo. Allí, el actual administrador del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV), el arquitecto Alberto Barrionuevo, conocido en el ámbito político como «Abeto», vuelve a ubicarse en el centro de las especulaciones políticas.
Durante una reciente ronda de prensa, el funcionario presentó los avances de una de las obras más importantes que se ejecutan en el complejo habitacional Valle Chico: un moderno centro comercial de inversión privada que promete convertirse en un nuevo polo de servicios para el sector. Según explicó, la construcción avanza conforme al cronograma previsto y la inauguración podría concretarse durante el mes de diciembre. Una vez finalizada la obra, será el Estado provincial quien intervenga en el proceso de comercialización de los locales.
Sin embargo, más allá del anuncio de gestión, las consultas periodísticas inevitablemente derivaron hacia el escenario político de 2027.
Barrionuevo evitó confirmar cualquier aspiración electoral y sostuvo que aún no es tiempo de hablar de candidaturas, especialmente en un contexto donde todavía existen definiciones pendientes respecto del sistema electoral y la eventual eliminación de las PASO. No obstante, tampoco cerró la puerta a una eventual participación.
Su posicionamiento no pasó inadvertido. A diferencia de procesos electorales anteriores, donde su nombre aparecía de manera esporádica, hoy el funcionario ocupa un lugar de mayor visibilidad dentro del gabinete provincial, respaldado por la gestión al frente del IPV y por la exposición que generan las obras de infraestructura habitacional que lleva adelante el organismo.
En la misma conversación con los medios, Barrionuevo dejó además una definición que muchos interpretaron como una mirada sobre la actualidad de Valle Viejo. Señaló que quien asume la responsabilidad de conducir un municipio debe rodearse de «los mejores hombres y mujeres» para conformar un equipo de gestión sólido, deslizando así una crítica hacia la administración de la intendenta Susana Zenteno.
Las declaraciones de Barrionuevo encuentran sustento en una postura que el propio funcionario viene sosteniendo desde hace tiempo. Incluso antes de asumir la conducción del IPV había planteado públicamente que el principal desafío para Valle Viejo pasaba por recuperar el contacto directo con los vecinos, priorizar la gestión territorial y resolver problemas estructurales como el estado de las calles, la recuperación de la infraestructura urbana y la finalización de obras pendientes.
En los círculos políticos nadie desconoce que Valle Viejo representa uno de los distritos más importantes para el peronismo provincial. Por peso electoral y por simbolismo político, el departamento aparece como una de las prioridades dentro de la estrategia oficialista para 2027.
En ese escenario, cada aparición pública, cada anuncio de gestión y cada definición política comienzan a ser observados desde una perspectiva electoral. Sin necesidad de lanzar una candidatura, Alberto Barrionuevo empieza a consolidar un nivel de protagonismo que lo ubica entre los nombres con mayores posibilidades de encabezar el proyecto del oficialismo en Valle Viejo cuando llegue el momento de las definiciones.
Falta todavía un largo recorrido hacia 2027. Sin embargo, en la política catamarqueña ya comenzaron los primeros movimientos. Y en Valle Viejo, el oficialismo parece haber empezado a mostrar una de sus cartas más fuertes para intentar retener uno de los bastiones políticos más importantes del departamento.
