Catamarca, en el centro de la pulseada entre Nación y las provincias por el año electoral
El escenario electoral aumenta la presión sobre los gobernadores y vuelve clave su posición en el Congreso.
El escenario político nacional comienza a poner nuevamente el foco sobre los gobernadores y Catamarca forma parte de esa disputa. Con el calendario electoral como telón de fondo, la Casa Rosada busca fortalecer sus acuerdos con los mandatarios provinciales, mientras distintos sectores del peronismo intentan mantenerlos dentro de su órbita política.
En ese tablero, Raúl Jalil aparece entre los gobernadores del Norte Grande con los que el Gobierno nacional procura sostener un canal de diálogo. La relación adquiere especial importancia porque el oficialismo necesita apoyos provinciales para avanzar con su agenda legislativa y, al mismo tiempo, los mandatarios reclaman respuestas concretas para sus distritos.
Uno de los principales puntos de tensión está relacionado con la política energética. Los gobernadores del Norte Grande reclaman una tarifa diferencial para las denominadas zonas cálidas, al considerar que las altas temperaturas del verano generan un incremento significativo en el consumo eléctrico de los hogares. La discusión se vincula con el tratamiento en el Congreso del régimen de Zonas Frías y con los compromisos que Nación había asumido durante las negociaciones.
Para Catamarca, el debate no es ajeno. Una eventual modificación de los esquemas de subsidios y tarifas puede tener impacto directo sobre familias, comercios y actividades productivas, especialmente durante los meses de mayores temperaturas.
La posición de Jalil se da en un contexto en el que el Gobierno nacional busca mantener cerca a un grupo de gobernadores considerados importantes para garantizar gobernabilidad y respaldo parlamentario.
En las últimas semanas, además, la relación entre Nación y Catamarca tuvo una expresión concreta en materia de infraestructura. Diego Santilli y Luis Caputo viajaron a la provincia para participar junto a Jalil de la puesta en marcha de la Red de Acueductos y Plantas Potabilizadoras Albigasta, una obra financiada mediante un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo que contempla infraestructura para Catamarca y Santiago del Estero.
El proyecto contempla una inversión cercana a los $99.769 millones, un plazo de ejecución de 36 meses y un alcance estimado de 35.900 habitantes de ambas provincias.
La importancia de los mandatarios provinciales crece a medida que el Gobierno necesita construir mayorías en el Congreso. En ese escenario, los gobernadores pueden funcionar como interlocutores entre las demandas de sus provincias y las iniciativas impulsadas desde Buenos Aires.
El Norte Grande busca, por su parte, actuar de manera coordinada frente a Nación. Entre los temas que forman parte de la agenda regional aparecen el financiamiento para infraestructura, la situación energética, las tarifas de transporte de gas y el impacto del fenómeno de El Niño, además de la construcción de una agenda común para las diez provincias.
El escenario electoral agrega una nueva dimensión a estas negociaciones. La Casa Rosada necesita sumar apoyos para sus proyectos, mientras que los gobernadores deben administrar el vínculo con Nación sin descuidar los intereses de sus provincias ni el escenario político interno.
En el caso de Catamarca, esa tensión se traduce en una pregunta central: cómo sostener el diálogo con el Gobierno nacional y, al mismo tiempo, defender recursos, obras y medidas que impacten favorablemente en la provincia.
Con el año electoral avanzando, la relación entre Nación y los gobernadores promete convertirse en uno de los principales ejes de la política argentina. Y Catamarca, a través de Jalil y de su participación en el bloque del Norte Grande, tendrá un lugar relevante en esa negociación.

