Los efectos de El Niño obligan al cierre preventivo de la Garganta del Diablo
Los efectos del fenómeno climático El Niño comienzan a generar medidas preventivas en el Parque Nacional Iguazú. Ante los pronósticos de una posible crecida histórica del río Iguazú, las autoridades dispusieron el cierre del circuito Garganta del Diablo y el inicio de trabajos para proteger su infraestructura.
Como parte del protocolo de seguridad, se retirarán pisos y barandas de las pasarelas durante aproximadamente 40 días. La medida busca evitar daños ocasionados por el aumento del caudal y facilitar la rápida reinstalación de las estructuras una vez que las condiciones del río vuelvan a ser seguras.
La decisión fue adoptada luego de conocerse proyecciones climáticas que anticipan lluvias intensas en las nacientes de la cuenca del río Iguazú, ubicadas principalmente en Brasil. Según las estimaciones, el pico de la creciente podría registrarse entre septiembre y octubre, con un caudal elevado durante un período prolongado.
Mientras avancen las tareas preventivas y se monitoree la evolución del río, el circuito Garganta del Diablo permanecerá cerrado por tiempo indeterminado. Las autoridades remarcaron que el objetivo principal es preservar la infraestructura del parque y garantizar la seguridad de los visitantes ante un posible evento hidrológico de gran magnitud.
